Cataluña ha cerrado 2025 confirmando un cambio estratégico en su modelo turístico: pasar del volumen al valor. Los datos oficiales muestran que el crecimiento del sector no se ha basado tanto en atraer más visitantes, sino en incrementar el gasto y la rentabilidad por turista.
Más gasto, menos dependencia del volumen
Durante 2025, el gasto de los turistas internacionales creció un +4,5%, alcanzando los 24.826 millones de euros. En cambio, el número de visitantes internacionales solo aumentó un +1,2%.
Este diferencial es clave: el gasto ha crecido casi cuatro veces más que el volumen de turistas. Además:
- El gasto medio por viaje aumentó un +3,3%.
- El gasto medio por persona y día creció un +5,1%.
Esto confirma que el crecimiento responde a una mejora en la calidad del visitante y en su capacidad de gasto, más que a un incremento masivo de llegadas.
Desestacionalización consolidada
Uno de los indicadores más relevantes es el avance en la distribución temporal de la demanda. En 2025:
- 2 de cada 3 turistas llegaron fuera de la temporada de verano.
- El periodo junio–agosto concentró solo el 32% de las llegadas, frente al 68% del resto del año.
En la última década, la desestacionalización ha mejorado en 5 puntos porcentuales, reforzando un modelo más equilibrado a lo largo del calendario.
Mercados emisores: fortaleza asiática
Por origen de los turistas:
- Francia continúa siendo el principal mercado (+1,5%).
- Alemania creció un +2,4%.
- Países Bajos destacó con un +7,6%.
- Japón registró un crecimiento excepcional del +20%.
En contraste, Estados Unidos cayó un –5%, afectado por el contexto geopolítico internacional. Sin embargo, la evolución del mercado asiático compensó este retroceso.
Indicadores de alojamiento: mejora de rentabilidad
En el ámbito hotelero, los datos entre enero y noviembre muestran:
- RevPAR +4% (ingresos por habitación disponible).
- ADR +2,8% (tarifa media diaria).
Estos indicadores reflejan una mejora en la rentabilidad del sector.
El turismo representa entre el 12% y el 14% del PIB catalán, con alrededor del 14% del empleo total (536.000 personas ocupadas) y más de 126.000 empresas vinculadas al ecosistema turístico.
Cultura y deporte como ejes estratégicos
De cara a 2026, Cataluña refuerza su posicionamiento internacional a través de la cultura y el deporte. Eventos como el Año Gaudí, el Año Pau Casals, Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura y la salida del Tour de Francia consolidan una estrategia de proyección global orientada al turismo de calidad.
Además, iniciativas como el proyecto Vivaent, centrado en el turismo senior, buscan seguir impulsando la desestacionalización y la diversificación de la demanda.
Un modelo más equilibrado
Los datos de 2025 confirman una tendencia clara: Cataluña avanza hacia un modelo turístico más equilibrado, menos dependiente del volumen masivo y más enfocado en el valor añadido, la distribución territorial y la sostenibilidad económica.
En un contexto donde el turismo sigue siendo uno de los principales motores económicos de la región, el reto ya no es crecer más, sino crecer mejor.




